Los astros dicen Jun05

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Los astros dicen

Para los que nos gusta el escepticismo, este artículo está muy bueno. Sinceramente no sé de quién es; lo leí hace mucho tiempo y ahora lo reencontré, así que lo copypasteo para difundirlo. Gracias a Mr. AA (no Alcohólico Anónimo, sino Astrónomo Anónimo) que lo escribió con tanto humor y lucidez.

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Diez Preguntas Embarazosas para los astrólogos

Una buena forma de comenzar a pensar acerca de la perspectiva astrológica sería echarle un vistazo escéptico a las consecuencias lógicas de algunas de sus afirmaciones. Aquí están mis 10 preguntas favoritas para hacerle a los que respaldan la astrología:

1) ¿Cuál es la probabilidad de que un doceavo de la población mundial esté teniendo el mismo tipo de día?

Los que proponen las columnas  astrológicas en los periódicos (que aparecen en más de 1.200 diarios solamente en los Estados Unidos) afirman que pueden saber algo acerca de su día leyendo uno de los 12 parágrafos en el periódico matutino. Una división simple muestra que esto significa que 400 millones de personas alrededor del mundo tendrían todos el mismo tipo de día, día tras día. Dada la necesidad de cumplir con tantas predicciones es claro por qué las columnas astrológicas se escudan en el lenguaje más vago y general posible.

2) ¿Por qué el momento crucial para la astrología es el momento de nacimiento en vez de ser el de la concepción?

La astrología le parece científica a algunas personas porque el horóscopo está basado en un dato exacto: el instante de nacimiento del sujeto. Tiempo atrás, cuando se inventó la astrología, el momento de nacimiento se consideraba el punto mágico de creación de la vida. Pero hoy día sabemos que el nacimiento es la culminación de nueve meses de desarrollo continuo dentro del útero. De hecho, los científicos piensan ahora que muchos aspectos de la personalidad se fijan bastante tiempo antes de nacer.

Sospecho que la razón por la cual los astrólogos todavía se adhieren al momento de nacimiento tiene muy poco que ver con la teoría astrológica. Casi cada cliente sabe cuándo nació, pero es muy difícil (e incluso embarazoso) identificar el momento de la concepción de una persona. Para hacer predicciones que parezcan en lo posible lo más personalizadas, los astrólogos se agarran de la fecha más fácil de determinar.

3) ¿Si el útero de la madre puede alejar las influencias astrológicas hasta el nacimiento, podemos hacer lo mismo con un receptáculo de filete de res?

Si las fuerzas que emanan de los cielos son tan poderosas, ¿por qué pueden ser bloqueadas antes del nacimiento por un delgado escudo de músculo, carne y piel? Y si estos materiales realmente logran bloquear tales influencias y si el horóscopo potencial de un Bebé es insatisfactorio,… ¿podríamos retrasar la acción de las influencias rodeando inmediatamente al recién nacido con un cubículo de carne hasta que los signos celestiales fueran más propicios?

4) Si los astrólogos son tan buenos como afirman, ¿por qué no son más ricos?

Algunos astrólogos responden que no pueden predecir eventos específicos, sólo tendencias amplias. Otros afirman que tienen el poder de predecir eventos importantes, pero no los pequeños. Pero de cualquier forma, los astrólogos podrían amasar billones prediciendo el comportamiento general de la economía o del mercado de acciones y así no tendrían que cobrarle a sus clientes tarifas altas. En octubre de 1987, ¿cuántos astrólogos realmente previeron el Lunes Negro cuando el mercado de acciones se derrumbó? ¿cuántos le avisaron a sus clientes sobre esto?

5) ¿Acaso todos los horóscopos hechos antes del descubrimiento de los tres planetas exteriores fueron incorrectos?

Algunos astrólogos afirman que el Signo Solar (la localización del sol en el zodíaco en el momento del nacimiento, que usan exclusivamente la mayoría de los horóscopos de los periódicos) es una guía inadecuada para los efectos del cosmos. Estos practicantes serios (generalmente aquéllos que no pudieron ingresar al lucrativo negocio de las columnas astrológicas de los diarios) insisten que se debe tener en cuenta la influencia de todos los cuerpos mayores del sistema solar, incluyendo los tres planetas más exteriores, Urano, Neptuno y Plutón, que no fueron descubiertos hasta 1781, 1846 y 1930, respectivamente.

Si eso es cierto, ¿qué sucede con la afirmación que hacen muchos astrólogos acerca de que su arte ha conducido a predicciones precisas durante muchos siglos? ¿No estaban equivocados todos los horóscopos hechos antes de 1930? ¿Y por qué las imprecisiones en los horóscopos antiguos no llevó a los astrólogos a deducir la existencia de Urano, Neptuno y Plutón mucho antes de que los astrónomos los descubrieran?

6) ¿No deberíamos condenar a la astrología como otra forma de discriminación?

En una sociedad civilizada deploramos todos los sistemas que juzgan a los individuos por el sexo, el color de la piel, la religión, el origen nacional u otros accidentes de nacimiento. Sin embargo, los astrólogos propugnan la idea de que pueden evaluar a la gente basándose en otro accidente de nacimiento, o sea, las posiciones de los objetos celestiales. ¿No es igual de malo el rechazar a un Leo para contratar un Virgo que el rechazar a un católico o una persona negra?

7) ¿Por qué las diferentes escuelas de astrología están en desacuerdos tan profundos e irreconciliables con las demás?

Parece que los astrólogos tienden a discordar en los temas más fundamentales de su labor: tener o no tener en cuenta la precesión del eje de la Tierra, cuántos de los planetas y los demás cuerpos celestiales se deben incluir, y –lo más importante– qué tendencias de la personalidad van ligadas a qué fenómenos cósmicos. Lea 10 columnas astrológicas diferentes o lea 10 textos de 10 astrólogos diferentes y probablemente tenga 10 interpretaciones distintas.

Si la astrología es una ciencia, como afirman sus proponentes, ¿por qué sus practicantes no convergen en un consenso teórico después de miles de años de recolectar datos y de refinar su interpretación? Las ideas científicas generalmente convergen con el tiempo a medida que son verificadas en el laboratorio o con otra evidencia. En contraste, los sistemas basados en la superstición o en la creencia personal tienden a divergir a medida que sus practicantes se abren nichos separados mientras buscan poder, ingresos o prestigio.

8) Si la influencia astrológica es producida por una fuerza conocida, ¿por qué dominan los planetas?

Si los efectos de la astrología se pueden atribuir a la gravedad, a las fuerzas de marea, o al magnetismo (cada una es invocada por diversas escuelas astrológicas), incluso un estudiante de física principiante puede hacer los cálculos necesarios para ver lo que realmente afecta a un bebé recién nacido. Para diversas situaciones, estos aparecen en el libro “Astrology: True or False (1988, Prometheus Books).” de Roger Culver y Philipp Ianna. Por ejemplo, el obstetra que recibe el niño resulta generando un jalón gravitacional cerca de 6 veces el de Marte y cerca de dos billones de veces su fuerza de marea. ¡El doctor puede tener muchísima menos masa que el planeta rojo, pero está mucho más cerca del bebé!

9) Si la influencia astrológica es transportada por una fuerza desconocida, ¿por qué es independiente de la distancia?

Todas las fuerzas de largo alcance que conocemos en el universo se van volviendo más débiles a medida que los objetos se van alejando entre sí. Pero, como Ud. podría esperar de un sistema geocéntrico hecho hace miles de años, las influencias astrológicas no dependen para nada de la distancia. La importancia de Marte en su horóscopo es idéntica ya sea que el planeta esté en el mismo lado del sol que la Tierra, o siete veces más lejos en el otro lado. Una fuerza independiente de la distancia sería un descubrimiento revolucionario en la ciencia, cambiando muchas de nuestras nociones fundamentales.

10) Si las influencias astrológicas no dependen de la distancia, ¿por qué no hay astrología de estrellas, galaxias y quásars?

El astrónomo francés Jean-Claude Pecker ha señalado que sólo astrólogos de mentes muy cerradas limitarían su tarea únicamente a nuestro sistema solar. Se deberían adicionar a las pequeñas influencias del sol, la luna y los planetas las otras influencias de billones de cuerpos formidables a lo largo de todo el universo. ¿Acaso un cliente cuyo horóscopo omitiera los efectos de Rigel, el Pulsar del Cangrejo, y la Galaxia Andrómeda, tendría un resultado completo?

 

Poniendo a prueba a la Astrología.

Incluso si le diéramos a los astrólogos el beneficio de la duda en todas estas preguntas –aceptando que las influencias astrológicas pudieran existir por fuera de nuestro actual conocimiento del universo– hay un punto final devastador. Siendo breves, la Astrología no funciona. Muchos exámenes cuidadosos han mostrado ahora que, a pesar de sus afirmaciones, los astrólogos realmente no pueden predecir nada.

Después de todo, no necesitamos saber cómo funciona algo para ver que sí lo hace. Durante las últimas dos décadas, aunque los astrólogos han estado siempre “algo demasiado ocupados” para conducir exámenes válidos estadísticamente con respecto a su área de trabajo, los científicos físicos y sociales han hecho la labor por ellos. Consideremos unos pocos estudios representativos.

El psicólogo Bernard Silverman de Michigan State University consiguió las fechas de nacimiento de 2978 parejas que iban a casarse y 478 que iban a divorciarse en el estado de Michigan. La mayoría de los astrólogos afirman que pueden por lo menos predecir qué signos astrológicos serán compatibles o incompatibles en lo que se refiere a relaciones personales. Silverman comparó tales predicciones con los registros reales y no encontró correlaciones. Por ejemplo, los hombres y mujeres “con signos incompatibles” se casaron con la misma frecuencia que los que tenían “signos compatibles”.

Muchos astrólogos insisten que el signo solar de una persona se correlaciona fuertemente con su vocación profesional. De hecho, la consejería laboral es una función importante de la astrología moderna. El físico John McGervey en Case Western Reserve University buscó las biografías y fechas de nacimiento de unos 6000 políticos y 17000 científicos para ver si los miembros de estas profesiones se agruparían alrededor de ciertos signos, como predicen los astrólogos. Encontró que los signos de ambos grupos estaban distribuidos completamente al azar.

Para evadir las objeciones de los astrólogos que sienten que el signo solar sólo no es suficiente para una lectura, el físico Shawn Carlson del Lawrence Berkeley Laboratory llevó a cabo un ingenioso experimento. Se le pidió a varios grupos de voluntarios que facilitaran la información necesaria para hacer un horóscopo completo y que llenaran el California Personality Inventory, un cuestionario estándar entre los psicólogos que usa exactamente el mismo tipo de términos descriptivos amplios y generales que usan los astrólogos.

Una “respetada” organización astrológica construyó horóscopos para los voluntarios y a 28 astrólogos profesionales que habían aprobado de antemano el procedimiento se les envió, a cada uno, un horóscopo y tres perfiles de personalidad, uno de los cuales pertenecía al sujeto del horóscopo. Su tarea era interpretar el horóscopo y seleccionar cuál de los tres perfiles concordaba con él.

Aunque los astrólogos predijeron que tendrían un éxito superior al 50%, su puntaje real en 116 intentos fue sólo de 33% de acierto, ¡justo lo que se esperaría adivinando al azar! Para vergüenza de la comunidad astrológica, Carlson publicó sus resultados en la edición de Diciembre 5 de 1985 de Nature.

Otros exámenes muestran que difícilmente importa lo que diga un horóscopo mientras el sujeto crea que las interpretaciones fueron hechas para él personalmente. Hace pocos años, el estadista francés Michel Gauquelin envió el horóscopo de uno de los peores asesinos en masa de la historia Francesa a 150 personas y les preguntó qué tan bien encajaba con ellos. 94% de los sujetos dijeron que se reconocieron a sí mismos en la descripción.

Geoffrey Dean, un investigador australiano que ha conducido pruebas extensivas sobre la astrología, invirtió las lecturas astrológicas de 22 sujetos, sustituyendo las frases para que dijeran lo opuesto de lo que los horóscopos decían realmente. Aún así, los sujetos de este estudio dijeron que las lecturas se aplicaban a ellos con la misma frecuencia (95%) con la que lo dijeron las personas a las cuales se les dieron las frases sin modificar. Evidentemente, aquellos que consultan a los astrólogos sólo quieren guía, cualquier guía.

Hace algún tiempo, los astrónomos Culver e Ianna rastrearon las predicciones publicadas de astrónomos y organizaciones astrológicas bien reconocidas, durante cinco años. De más de 3000 predicciones específicas (incluyendo algunas que se referían a políticos, estrellas de cine y otra gente famosa), sólo alrededor del 10% se cumplieron. Los reporteros veteranos –y probablemente mucha gente que lee o ve las noticias– podría desempeñarse mejor usando conjeturas bien fundadas.

Si las estrellas conducen a los astrólogos a predicciones incorrectas en 9 de cada 10 veces, difícilmente parecen ser guías confiables para las decisiones de la vida y de los asuntos de estado. Aún así, millones de personas, incluyendo varios políticos parecen dispuestos a jurar por ellos.

Claramente, aquellos de nosotros que amamos la astronomía no podemos esperar simplemente que la fascinación pública por las astrología se vaya a acabar. Debemos divulgar cada vez que sea necesario o apropiado para discutir los fracasos de la astrología y las frágiles bases en las que se apoya. Aquellos de nosotros que trabajamos con jóvenes podemos usar estas ideas para desarrollar un sano escepticismo en los estudiantes y para fomentarles un interés en el verdadero Cosmos, ése de mundos y soles remotos que están misericordiosamente despreocupados por la vida y deseos de las criaturas del planeta Tierra. No permitamos que otra generación de gente joven crezca atada a una antigua fantasía, residuo de un tiempo en el que nos acurrucábamos alrededor del fuego, temerosos de la noche.

© Mr. AA