Miedo Dic07

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Miedo

Plano general del fondo ­del mar, vemos a dos buzos antiguos, con escafandras de bronce y zapatos de plomo, que están trabajando sobre un naufragio. No se ven sus caras, sino sus figuras, como muñecos. Todo es azul, abismalmente azul. Se ven las columnas de burbujas que salen de los buzos, éstos se mueven lentamente, ingrávidos, con algo de torpeza, mientras trabajan con herramientas. Están cortando parte del caso del barco hundido. Toda la escena se desarrollará en un plano general, viendo a los buzos a lo lejos, como en un teatro de títeres.

 

TENIENTE (voz de joven)

Señor, tengo que confesar que siento bastante miedo.

El otro buzo, por un instante detiene la tarea que estaba haciendo y mira al interlocutor.

 

CAPITAN (voz de persona un poco más grande)

¿Cómo?

 

TENIENTE

Miedo, señor. Perdone que lo diga ahora, acá, pero siento miedo.

CAPITAN

G.C., concéntrese en lo que tenemos que hacer. Hace frío.

TENIENTE

No puedo concentrarme. Lo siento.

CAPITAN

Teniente, por Dios, sabe que ahora necesitamos que usted dé lo mejor de sí. No tenemos tiempo, esto es importante, usted es un profesional. ¿Para qué entrenó todos estos años?

TENIENTE

Lo sé, sí.

CAPITAN

¿Entonces qué lo detiene?

TENIENTE

El miedo.

CAPITAN

¡¿Miedo a qué, damned?!

TENIENTE

El miedo al miedo.

CAPITAN

G.C., no bromee: estamos a 40 metros de profundidad, tratando de salvar documentos de este naufragio, en un tiempo escaso, con un frío intenso, no me diga esto ahora. Si usted no me ayuda, la misión goes to hell, damned. No piense en el miedo. Tome su soldador y siga cortando la planchuela, ya falta poco. Luego podemos discutir el miedo al miedo. Yo lo invito con un brandy.

TENIENTE (tomando su herramienta y deteniéndose)

OK señor… no… no puedo. Perdón. Siento vergüenza de mi mismo, pero no puedo, me tiemblan las manos. Estoy aterrorizado.

CAPITAN

Gilbert. Por la Reina. No estamos en un lugar para filosofar, actúa sin pensar en donde estás o sus peligros. Separa tu mente de tu estómago. Ni siquiera puedo reemplazarte, si no me ayudas, quizá muramos los dos. ¿No temes morir?

TENIENTE

¿A la muerte? No, es inevitable. Le temo a sentir temor, que sí es evitable. Y me paraliza.

CAPITAN

¡Basta con eso! ¡Tener miedo no es de cobardes! ¡Tener miedo es humano! ¡El valiente siente el miedo y lo supera! Inclusive el miedo al miedo. No seas estúpido ¿Sabes a qué le tengo miedo yo? A que tú no hagas tu trabajo y ambos muramos o terminemos enjuiciados. ¡¡Ponte a trabajar, eres lo único que tengo aquí abajo!!

 

El teniente queda duro, no hace nada, sólo emite burbujas.

CAPITAN (Incrédulo, hablando para sí mismo)

No puedo creerlo. Esto es una broma. Acá abajo, ahora, que me venga con esto. Creo que fracasé como líder y como entrenador… ¡No habrá otra chance luego de esto, G.C.! ¡Si sobrevivimos, lo máximo que podrás bucear serán pilas de expedientes en un escritorio y te pasarás la vida escribiendo papeles!

TENIENTE

Nunca se sabe.

CAPITAN

Yo sí lo sé. Fracasa esta misión y vamos los dos a la corte marcial o al panteón del Royal Navy Memorial, envueltos en la Union Jack, ¡damned!

 

Por primera vez, la cámara acerca el plano a TENIENTE. Este se agacha y vemos que toma algo del suelo, algo alargado, como una caña oscura. Lo levanta y le apunta a CAPITAN, a punto de disparar. Es un arpón.

TENIENTE

No creo que lleguemos a la corte, señor…

 

Mismo plano cerrado, paneo violento y desprolijo hacia la izquierda hasta CAPITAN, que se sobresalta al ver a TENIENTE apuntándole.

CAPITAN

What the hell…?!!

Mismo plano cerrado, paneo violento y desprolijo hacia la izquierda, hasta TIBURON BLANCO enorme, que nada acechante hacia donde estaría CAPITAN.

 

Mismo plano cerrado, paneo violento y desprolijo hacia la derecha, hasta CAPITAN, que intenta parapetarse del potencial arponzazo, detrás de una chapa.

 

Mismo plano cerrado, paneo violento y desprolijo hacia la derecha, hasta TENIENTE, que con toda tranquilidad dispara el arpón.

 

En paneo, la cámara sigue al proyectil que con un “fssss!” y estela de burbujas, pasa sobre CAPITAN parapetado, e impacta de lleno en TIBURON, quien se retuerce herido de muerte. Abre cámara y volvemos a ver el cuadro inicial, de Plano General.

 

CAPITAN (poniéndose de pie)

G.C., me salvaste la vida.

TENIENTE (bajando el arpón, inmutable)

Agradézcale al tiburón señor. El me hizo reaccionar.

CAPITAN

¿Qué dices? Si hace unos instantes estabas paralizado del terror.

TENIENTE

Sí, pero cuando el miedo dejó de ser abstracto y se encarnó en un peligro real, me di cuenta de que era superable. El mejor truco que tiene el miedo para dominarnos es ser abstracto. Si se convierte en algo, sabe que lo podemos vencer.

CAPITAN

Shit, Gilgbert. Deberías dedicarte a la filosofía o a escribir. Tu buceas mejor en las ideas, condenado joven… Ahora, demonios, terminemos este trabajo. Me estoy helando.

TENIENTE

Sí, señor. Lamento haber filosofado a 40 metros de profundidad, pero uno no elige el momento de una revelación.

CAPITAN

Je, je, Gilbert Keith Chesterton, eres un cabrón. Lograste aterrorizarme, ¿lo sabías?

TENIENTE

Sí, señor.

Ambos buzos vuelven a concentrarse en la tarea, vemos los chispazos eléctricos del soldador y se hace un fade out, lo último que se ve antes de la negrura total son los chispazos, disolviéndose, como estrellas.

 

(Ejercicio de guión en el taller de Diego Lerman y María Meira. Registrado en Propiedad Intelectual)

© JIR